martes, 24 de noviembre de 2009 | By: Roque

Madre

He tenido muchos sueños,
como mi madre,
la misma mujer que desconocía
aquella aventura de la maternidad.

Cuando camino deseando
simplemente no encontrar un rumbo,
ahí está ella
peleando para encontrar su destino.

Yo soy callado,
a su imagen
a su forma de hablar,
en su trato con los demás.

Me consideran
un buen amigo
cuando a ella
le regalan un premio por su fidelidad.

Dentro de su locura
he aparecido
vestido de niño
llorando como adulto.

Durante mi embriaguez
la locura materna
me dice tantas cosas
que parece un libro abierto.

Cuando somos fríos,
y no lloramos
por lo que ha pasado
con otras personas.

Nos califican de insensibles
al no coincidir con todos,
al dejar que saliera de tu vida,
cuando todavía era niño.

Más doloroso
cuando decías que al pegarme
sentías que la rabia te dominaba
a tal grado de no controlarte.

Hubo reclamos
y palabras que no entendíamos
al parecer por que tu creías que no te quería
cuando yo no sabía si podía quererme.

Soy una persona,
tan llena de dudas,
como tú
que tu Ingeniería ayuda a planificar.

Has entendido
y has vivido la libertad
de dejar que tus seres queridos
escapen y a la vez regresen a ti.

Nos encanta
ver el cielo
y saber
que las horas y los días
simplemente se han ido
quedando nosotros libres y disueltos.

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