Duerme
plácidamente
cuando el reloj marca
las 4 30 de la mañana
Y en la madrugada
tu rostro
me da el buen día
con tus párpados serenos
Me dispongo
a iniciar el día
con su aire frío
y sus minutos fugaces
Recuerdo tu voz
como cuando
el viento fresco
toca mi cara
Y con su tono
un tanto helado
me hace caminar
rápidamente
Mientras
voy repitiendo
versos y palabras
de canciones tuyas
Que hemos escrito
en partituras de años
separaciones,
y reencuentros pasionales
Sigue durmiendo
por que el día
me da la suerte
de jugar a la vida
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