domingo, 27 de septiembre de 2009 | By: Roque

Creí

Cuando creí que te ibas,
estabas más que presente,
en todos esos rincones
y en esas calles desiertas
empezaba a buscarte,
misteriosamente... a tu lado.

Era aquella misteriosa compañía,
la fiel prueba de tu esencia,
la que me permitía sentirte
en esta ausencia.

Ahora estoy algo solo,
sin qué hacer alguno,
sin embargo el pensar
en esos momentos
es lo más implícito en mi pensamiento.

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