martes, 22 de junio de 2010 | By: Roque

Casas amarillas

En un día cotidiano
Donde viajar
Es mas que conocer
O descansar

Me encuentro
Con un camino
Profundamente lleno
De vida

Donde la madrugada
Con su frío hablar
Da pasos a la luz
Y permite despertar

Aquí la vida
Es menos rápida
Tanto
Que sueño

Y ese sueño
Es mas apacible
Como el arullo
De las olas

Mi espíritu
Siempre desesperado
Ha encontrado
Un gran campo

Las risas son ahora
Parte del día a día
al fin encontré
tranquilidad en mi alma

Y no quiero volver
al ruido cotidiano
a la marcha forzada
al hacer por hacer

Todo esto
en este místico lugar
con sencillas calles
lleno de casas amarillas.

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