sábado, 5 de diciembre de 2009 | By: Roque

Ambar

Pude ver esa botella,
vacía
como en ciertos momentos
me siento yo.

Pude ver su color,
ambar,
neutro
lleno de seriedad.

Me llevo una sorpresa
al momento de verla
a través de sus rincones y
de su linda forma.

Me encantaría
ser el líquido que contiene
para ver todo diferente
a través de ese color ambar.

De hecho ayer me sentía así,
al estar caminando de regreso
y ver los coches rápidos
en una vía lenta.

Al ver los árboles
moviéndose lentamente con el aire
iluminados por esa luz
de color amarillo.

Estando sentado junto
a una chica guapa
y ella no estaba enterada
de mi existencia.

No todo es la claridad
como me lo hacen ver,
como me lo reprenden,
o como a veces sueño.

Y si...

Una noche ya estaba ahí
en la reunión
de gente riéndose
y disfrutándome.

Cubriéndose de la lluvia,
escapando de la neblina,
buscando el calor
y un buen rato.

No supe cómo,
pero no existían
inhibiciones,
ni prohibiciones.

Todo era una linda comedia,
en la cual las malas palabras,
eran tan divertidas
que el mejor comediante no sabría usarlas.

Me disfrutaban
con mi sabor amargo
llenando su vejiga
y ellos me deshacían con su orina.

Ahí estoy... soy ámbar

1 comentarios:

La payasita triste. dijo...

la cerveza en toda su bonda.........


tu eres la cheve

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