no podía ser más lento
y apretujado
que la noche del lunes en el tren.
Repleto de gente gris,
desbordando cansancio,
llenos de hambre
y desconcierto.
Cualquier movimiento que realices,
puede ser usado en tu contra,
bien sólo sea por accidente,
lo importante es desahogarse.
Y entre todas las historias,
pendientes por escribir
una capta
la fragilidad de mi visión.
Cuando veo llorar
a una chica gris
como yo,
hablando sin destino.
Únicamente viéndose
a través del reflejo del vidrio,
escuchándose
a través de sus palabras.
No importa si la ven,
mucho menos si la entienden,
ella está triste
y por eso se busca a ella misma.
No podía decirle nada,
por que existía en mi esa barrera,
del ser ajeno,
del ser triste, pero extraño.
Me gustaría ayudarla,
pero no siento que quiera ayuda,
ya que me ve
un tanto desconfiada.
Pero ahora me interno,
en la imagen del vidrio,
y también ahí veo
que yo también estoy triste.
1 comentarios:
rockito, en este caso no todo lo que escribo es mi vida real , son cambios son ideas expresadas al vacio y tambien hay ficcion :) como sea gracias por comentar
Publicar un comentario