domingo, 13 de diciembre de 2009 | By: Roque

Rostro

Mis palabras están envueltas
en el amor de quién busca,
y quiere reconfortarse.

De quien al momento de hablar,
sus pensamientos son eternas imágenes
que escapan del mundo de las emociones.

Mi mirada tan llena de afán
y tan cálida,
también te encuentra
tan frágil y linda.

Con tu carácter fuerte
y a la vez de niña
con tu no puedo y con mi quiero,
con tu silencio y mi boca cerrada.

Mi alma y mis nervios
al borde del éxtasis,
doy el salto del abismo
del único sonido de nuestras respiraciones.

Buscando casi de manera obsesiva
tu mano,
para que se encuentre con mi rostro,
que no está roto.

Para que con tu otra mano
detengas la otra parte de mi cara,
para que encajes las piezas
de este rompecabezas que soy.

Por que todas las partes,
de mis piernas,
de mi abdomen
ahora son un juego tuyo.

Ahora me pintas
de un color azul
y me vistes de niño,
dibujándome una sonrisa.

O a veces me pones un traje
y me escondes una cartera,
con una carrera universitaria,
y un lindo futuro.

Por que me gusta
jugar contigo a los novios,
tomarte de las manos
y dormir a tu lado.

Por que en definitiva,
me agrada
y me enriquece
ser tuyo.

0 comentarios:

Publicar un comentario