lunes, 28 de diciembre de 2009 | By: Roque

Salir

Si me atreviera,
a despertar animosamente
a caminar sin tanta prisa
mi vida sería otra.

Si sonriera más,
y no pensara tanto,
si me diera la oportunidad
viviría más alegre.

Yo no sé
como se vive,
cómo se come,
incluso cómo se duerme.

Sólo sé que existe
la sangre que recorre mis venas,
la luz que inunda mi cuarto
las voces y gritos.

Me veo
como un ser tan minúsculo
tan reducido
vil escombro

A veces decido
no dejarme colgado
en aquella esquina
y suelo, muy a mi pesar, salir.

0 comentarios:

Publicar un comentario