de personas lastimadas,
de artistas frustrados,
de un pintor y una bailarina.
De niño
existieron los gritos,
los regaños y los golpes,
momentos de dolor.
Cuando empecé a escuchar,
conocí a Karajan
y al poco tiempo
quise ser un director de orquesta.
Las cosas que veía,
eran duras
pero empecé a leer
todos mis libros de historia.
El pintor un día me dijo,
que lo mejor de leer,
era que podías imaginar
y me hizo una persona creativa.
La bailarina
me decía que me podía comprar
siempre y cuando
fueran libros.
En realidad
me iba bien en la escuela,
aunque siempre me sentía
con miedo.
Mis compañeros
me trataron bien
otras veces mal
como cuando me metieron al bote de la basura.
Un día estudié
para ser religioso
y la responsabilidad
entró en mi.
Entré a la universidad
y no disfruté
lo que vive el estudiante
por trabajar.
Entraba a trabajar en la noche
en un lugar oscuro
que daba y sigue dando
horas de diversión.
Me hice amigo de proyectores
y claro
también a aquellos que llaman
cácaros.
He viajado por México,
España, Francia
Inglaterra, Bélgica
Holanda y EUA.
Trabajo actualmente
para muchas causas
e intereses
menos el mío.
He llegado al punto
de no querer saber
que pasará después
ahora si... estoy en el colapso.
El colapso de un hombre común como yo.
1 comentarios:
No es necesario cargar tanto equipaje, eso me lo repite mi madre cada vez que se antoja la ocacion y aunque sin darnos cuenta, sin tan si quiera pretender arrastrar tan pesado carruaje lo llevamos a nuestras espaldas y nos percatamos cuando nuestras espaldas colapsan de dolor. Hazle caso a la madre, despojate de ese pesado e innecesario equipaje, desnuda tu alma al viento y dejate llevar.
tira el equipaje, tiralo, no lo necesitas.
Mel Mel
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